Viaje realizado

Japón

28 sep – 12 oct 2026 · 15 días · 10 viajeros

Así fue nuestro viaje a Japón

El Fuji aparecía y desaparecía entre las montañas, como si jugara a esconderse, mientras avanzábamos en nuestro bus adaptado hacia el lago Kawaguchiko. Ese fue uno de los momentos que mejor resumen este viaje por Japón: un grupo reducido, sin prisas, con tiempo para mirar.

Fuimos de las luces de Akihabara y el cruce de Shibuya a los templos de Kioto, pasando por un viaje en tren bala con plazas adaptadas y asistencia. Disfrutamos de los contrastes: el silencio del Santuario Meiji y el color de Takeshita Street, los torii rojos de Fushimi Inari y el neón de Dōtonbori.

Mereció la pena por el ritmo. Hubo espacio para pasear, probar sabores nuevos y dejar que cada ciudad nos sorprendiera.

El día a día

  1. Día 1 · lunes 28 de septiembre

    Rumbo a Tokio

    Nos encontramos en el aeropuerto de Barcelona entre saludos, primeras conversaciones y esa mezcla de nervios e ilusión que acompaña el inicio de un gran viaje. Quienes salieron desde Madrid se unieron al grupo durante la escala en Estambul, y ese rato sirvió para reencontrarnos, estirar las piernas y comentar lo que nos esperaba al otro lado del mundo. Ya en el segundo avión, nos acomodamos mientras dejábamos Europa atrás y la emoción seguía creciendo.

  2. Día 2 · martes 29 de septiembre

    Un primer encuentro con la metrópolis

    Mientras el avión se acercaba a Japón, la ciudad se dibujó allá abajo como un mar de luces y rascacielos. Dejamos las maletas en el hotel y salimos a respirar nuestro primer aire japonés, sin prisa, para que el cuerpo se adaptara.

    Por la tarde llegamos a Akihabara, con sus pantallas gigantes, sus tiendas infinitas y un ambiente pop y desenfadado que fue un primer choque divertido y fascinante. Volvimos al hotel con la sensación de haber abierto la puerta a algo más grande.

  3. Día 3 · miércoles 30 de septiembre

    Asakusa eterno y tarde en Ginza

    La mañana arrancó entre linternas rojas y olor a incienso. Cruzamos la puerta Kaminarimon, recorrimos la calle Nakamise, con sus artesanías y dulces, y paseamos con calma ante los tejados curvos del templo Sensō-ji, escuchando los sonidos del lugar.

    Por la tarde cambiamos de mundo: en Ginza encontramos boutiques brillantes, galerías de arte y los depachika, esos supermercados gourmet bajo los grandes almacenes. Hubo tiempo para compras, dulces y un café desde donde mirar la vida pasar.

  4. Día 4 · jueves 1 de octubre

    Meiji, Takeshita y Shibuya

    El día empezó en silencio, bajo árboles enormes, camino del Santuario Meiji. Entre barriles de sake y puertas de madera colosales sentimos que entrábamos en un Japón más íntimo.

    Al salir, todo cambió: Takeshita Street nos recibió con crepes gigantes, tiendas extravagantes y un ambiente joven. Seguimos por la elegante Omotesandō y, por la tarde, vimos a miles de personas cruzar a la vez en Shibuya, entre pantallas y música. Nos hicimos una foto frente a la estatua de Hachikō.

  5. Día 5 · viernes 2 de octubre

    Jardines, callejones y Tokio desde el cielo

    Por la mañana recorrimos los senderos de Shinjuku Gyoen, entre estanques, arces y puentes, en un jardín que combina influencias japonesas, francesas e inglesas. Después entramos en Kabukichō, con sus fachadas vibrantes y sus carteles en movimiento, y llegamos a Omoide Yokocho, un pasaje angosto de minúsculos restaurantes con humo, aromas y mesas diminutas.

    Por la tarde subimos al Observatorio Metropolitano de Shinjuku, y Tokio se abrió a nuestros pies como un océano de edificios.

  6. Día 6 · sábado 3 de octubre

    Frente al Fuji, el Japón de postal

    Dejamos atrás el bullicio de Tokio rumbo a la región de los Cinco Lagos. En el lago Kawaguchiko, el agua reflejaba el cielo y las nubes como un espejo. Paseamos por Oishi Park entre flores de temporada que enmarcaban el Fuji.

    Después llegamos a Nemba Village, un pequeño pueblo de casas de techo de paja que parecía detenido en el tiempo. Allí el ritmo se ralentizó y el aire se sintió puro. Fue un día para respirar hondo y sacar fotos.

  7. Día 7 · domingo 4 de octubre

    En tren bala hacia Kioto

    Subimos al andén y, cuando llegó el shinkansen, sentimos su precisión casi perfecta. Nos acomodamos en las plazas adaptadas, con asistencia, y en segundos nos deslizábamos a toda velocidad. Por las ventanas panorámicas pasaban campos verdes, montes y ciudades, como una pintura en movimiento.

    En Kioto visitamos el templo Tō-ji, con su pagoda de cinco pisos elevándose elegante. Luego nos instalamos en el hotel. Fue un día de transición, de la Tokio futurista a la Kioto tradicional.

  8. Día 8 · lunes 5 de octubre

    Oro, bambú y un Kioto que enamora

    Empezamos en el Pabellón Dorado, el templo cubierto de pan de oro que brillaba sobre el estanque como si flotara. Una de esas postales que no se olvidan.

    Luego fuimos a Arashiyama, un barrio rodeado de naturaleza, montañas y río. Entramos en el Bosque de Bambú, donde los tallos altísimos se balanceaban suavemente y formaban un túnel natural casi silencioso.

  9. Día 9 · martes 6 de octubre

    Palacio Imperial, sabores y Gion

    Recorrimos los jardines y espacios exteriores del Palacio Imperial, con sus caminos amplios, sus muros, sus puertas y sus prados, en un ambiente sereno y majestuoso.

    Luego nos sumergimos en el Mercado Nishiki, un corredor lleno de vida con pescado fresco, dulces, encurtidos y brochetas. Probamos sabores nuevos y descubrimos ingredientes que no habíamos visto nunca. Por la tarde paseamos por Gion, el barrio de las geishas, entre faroles, casas de madera y callejuelas silenciosas. Quienes lo desearon pudieron participar en una ceremonia del té con una geisha.

  10. Día 10 · miércoles 7 de octubre

    Torii rojos y calles con historia

    La mañana nos llevó a Fushimi Inari, donde los torii rojos se alineaban en túneles que parecían conducir a otro mundo. Paseamos por sus zonas más icónicas, en un ambiente espiritual muy particular.

    Después visitamos Kiyomizudera, sobre grandes plataformas de madera desde las que Kioto se extendía hasta las montañas. Cerramos el día en Sannenzaka, entre tienditas, artesanía y dulces, hasta llegar a la elegante Pagoda de Yasaka.

  11. Día 11 · jueves 8 de octubre

    Nara: ciervos, templos y camino a Osaka

    En el camino a Osaka paramos en Nara, la primera capital permanente de Japón. Compartimos el parque con sus ciervos, que caminaban entre la gente con naturalidad. En el templo Tōdai-ji nos recibió el Gran Buda, una estatua inmensa y serena.

    Bajamos por Sanjō-dōri, con sus tiendas tradicionales, y descansamos junto al estanque Sarusawa, donde la pagoda cercana se reflejaba en el agua. Después seguimos hacia Osaka y nos instalamos.

  12. Día 12 · viernes 9 de octubre

    Osaka: miradores, historia y sabores

    Comenzamos en lo más alto, en el mirador futurista del Umeda Sky Building, con vistas de toda la ciudad. Después exploramos el Castillo de Osaka, entre muros, puentes y un parque lleno de vida.

    Más tarde nos perdimos en el Mercado Kuromon, con productos frescos, pinchos de mariscos, frutas enormes y dulces vistosos. Al caer la tarde llegamos a Dōtonbori, con sus luces de neón, sus carteles gigantes y un ambiente festivo.

  13. Día 13 · sábado 10 de octubre

    Entre Kobe y Universal Studios Japan

    Este día cada persona pudo disfrutar de Japón a su manera, eligiendo entre dos experiencias muy diferentes según sus gustos e intereses.

    Una parte del grupo decidió visitar Kobe, una ciudad portuaria conocida por su ambiente cosmopolita, sus paisajes junto al mar y su famosa gastronomía. Fue una oportunidad para descubrir otro rincón de Japón y disfrutar de una jornada diferente.

    Mientras tanto, otros prefirieron pasar el día en Universal Studios Japan, en Osaka, donde las atracciones, los espectáculos y los escenarios inspirados en películas y personajes famosos fueron los grandes protagonistas.

    Dos planes distintos para un mismo día, con la libertad de elegir cómo seguir disfrutando de nuestra aventura por Japón.

  14. Día 14 · domingo 11 de octubre

    Despedida de Japón

    Último día para disfrutar la ciudad como cada persona quiso: volver a un lugar querido, hacer compras de último momento, probar un plato pendiente o pasear sin mapa.

    Por la tarde nos trasladamos al aeropuerto en vehículos adaptados y comenzamos el regreso. Nos despedimos de Japón, de sus paisajes, de su cultura y de tantos momentos compartidos.

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