
Ciudad Vieja y Reloj Astronómico
Recorre el corazón medieval de Praga y detente ante el Reloj Astronómico. Entra en la Torre de la Pólvora, la Casa Municipal Art Nouveau y la biblioteca del Clementinum.

Turismo accesible en Chequia
Visita el corazón de Europa
Un país con lugares llenos de mística, que alberga algunas de las ciudades más hermosas del continente.
Recorre Praga, la capital del país, conocida como la ciudad de las cien torres. Descubre monumentos conservados en perfecto estado y un arte rebosante que se hace presente en cada rincón de la ciudad y la convierte en un interesante polo cultural. Un vehículo adaptado te lleva de la Ciudad Vieja al Castillo, y un paseo en barco por el Moldava te deja ver los puentes y las torres desde el agua.
Además de Praga, que suele ser la protagonista del destino, Chequia te sorprenderá con su cultura variada y con sus ciudades de castillos y catedrales protegidas por la UNESCO. También podrás disfrutar donde vayas de atractivos naturales como lagos, frondosos bosques y montañas.
Y por último, para quienes aman la cerveza, no puedes pasar por alto que este destino es la cuna de la famosa cerveza pilsner. ¡Será parada obligada ir a probarla en alguno de sus tradicionales bares!

Empieza Praga por la Ciudad Vieja: callejea entre sus plazas medievales y párate ante el Reloj Astronómico. Entra en la Casa Municipal, joya del Art Nouveau, para tomar algo en su café histórico. Otro día, sube al Castillo y a su catedral, asómate al Callejón del Oro y baja cruzando el Puente de Carlos hasta la isla de Kampa.
Cuando caiga la tarde, toma el funicular a la colina de Petrín y mira la ciudad desde su torre, o navega por el Moldava para verla iluminada desde el agua. De noche, ¿teatro negro, ópera o una degustación de cocina checa de autor en Malá Strana?
Si te gusta la cerveza, haz una cata en Praga y llega hasta Pilsen, a la cervecería donde nació la pilsner.
Para cambiar de aires, un tren desde Praga lleva a Kutná Hora, con su iglesia decorada con huesos. Y otros días caben Olomouc, Brno o una jornada de balneario en Karlovy Vary, con baños termales y sin prisa.

Recorre el corazón medieval de Praga y detente ante el Reloj Astronómico. Entra en la Torre de la Pólvora, la Casa Municipal Art Nouveau y la biblioteca del Clementinum.

Pasea por los patios del castillo, entra en la catedral gótica y busca las casas diminutas del Callejón del Oro. Después, la biblioteca barroca de Strahov.

Camina por Malá Strana, cruza a pie el Puente de Carlos entre estatuas y vistas al río, pasea por la isla de Kampa y entra en el museo de Kafka.

Recorre las sinagogas y el antiguo cementerio del barrio judío de Praga y sigue hasta Terezín, donde un museo, un cementerio y la Pequeña Fortaleza ayudan a recordar.
Pasea entre los puestos navideños de la Plaza de la Ciudad Vieja, con luces, adornos y dulces de temporada, y despide el año entre monumentos iluminados.
Navega por el Moldava y mira Praga desde el agua, con sus puentes y su perfil de torres y cúpulas. Si sales de noche, la ciudad aparece iluminada.
Recorre la cervecería de Pilsen, cuna de la pilsner, y prueba cerveza checa en Praga: una cata con tapas, la cervecería de un monasterio o la terraza de Letná.
Pasea entre columnatas señoriales, acércate a las fuentes termales y dedica un día a los baños y tratamientos del balneario, sin prisa.
Viaja en tren desde Praga a Kutná Hora, con su iglesia de huesos y su catedral gótica. Luego, la columna barroca de Olomouc y la fortaleza de Špilberk, en Brno.
Sube en funicular a la colina de Petrín y a su torre, pasea por las murallas de Vyšehrad y mira Praga desde la cúpula del Museo Nacional.
Mira los carteles de Mucha, repasa en el Museo del Comunismo la vida bajo el régimen y recorre la Galería Nacional de arte checo, de lo medieval a lo contemporáneo.
Degusta cocina checa de autor en un restaurante acogedor de Malá Strana y cierra la noche con teatro negro, con luz, sombras y mimo, o con una función de ópera.
Pasea por el casco histórico entre iglesias góticas, palacios barrocos y calles empedradas. Espera en la plaza a que el Reloj Astronómico muestre el desfile de los Apóstoles. Mira la iglesia de Týn y siéntate a tomar un café en una terraza histórica.
Recorre los patios del Castillo, entra en la catedral de San Vito y busca el Callejón del Oro. Baja luego a Malá Strana, de calles tranquilas, y cruza el Puente de Carlos al atardecer, entre estatuas barrocas, músicos y artistas.
Recorre los mercadillos de la Ciudad Vieja, con artesanía y comida típica, y prueba un trdelník con vino caliente. Escucha un concierto de Adviento y mira el gran árbol iluminado de la plaza, entre fachadas góticas y barrocas.
Pasea por el antiguo gueto, entra en la Sinagoga Española y recorre el Cementerio Judío. Es un paseo pausado para conocer la historia de la comunidad judía de Praga, en un entorno cargado de simbolismo.
Pasea con calma por el centro, junto a las columnatas, y mira las fachadas de colores que bordean el río Teplá. Acércate a las fuentes termales y prueba su agua. Aquí se baja el ritmo: menos estímulos, más calma.
Navega por el Moldava y mira el Castillo en lo alto de la colina y el Puente de Carlos desde abajo. Pasa junto al Teatro Nacional, la Casa Danzante y la isla de Kampa, y sube a la colina de Letná para ver Praga desde lo alto.
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La primavera y el otoño son los meses más agradables para recorrer Chequia: el clima acompaña y Praga no está tan llena de gente. En Navidad, la ciudad se llena de luz y de mercadillos; si quieres evitar multitudes, ve a finales de noviembre o a principios de diciembre.
Sí, aunque depende de cada plan. Lo más sencillo es moverse por la ciudad en vehículo adaptado, de la Ciudad Vieja al Castillo. Conviene preparar con más calma las calles empedradas del casco histórico y las colinas, como la de Petrín.
Praga, la ciudad de las cien torres. Está junto al río Moldava y reúne la Ciudad Vieja con su Reloj Astronómico, el Castillo, el Puente de Carlos y el Barrio Judío, entre otros lugares.
Es el mismo país. República Checa es el nombre completo y Chequia, la forma corta, y las dos se usan en castellano.
Praga es la protagonista: la Ciudad Vieja, el Castillo, el Puente de Carlos y el Barrio Judío. Fuera de la capital, Karlovy Vary con sus columnatas y aguas termales, Kutná Hora con su iglesia de huesos, Olomouc, Brno y Pilsen, donde nació la pilsner.
En primavera, de abril a junio, o en otoño, de septiembre a noviembre: el clima es agradable y hay menos gente. En Navidad, Praga se llena de mercadillos; para evitar multitudes, ve a finales de noviembre o a principios de diciembre.
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