
Safari por el Masái Mara
Recorre en 4x4 las llanuras del Mara en busca de leones, leopardos, rinocerontes, elefantes y búfalos, con amaneceres en plena sabana y un picnic entre la fauna.
Experiencias adaptadas
¿Se puede hacer un safari en silla de ruedas? Sí: en Kenia, Tanzania, Sudáfrica y Botsuana recorremos la sabana en vehículos adaptados. Los leones o las jirafas se miran desde el asiento.
En Kenia, Amboseli pone la silueta del Kilimanjaro detrás de los elefantes, sobre todo al atardecer. En el Masái Mara se sale a buscar leopardos y rinocerontes, con un picnic entre la fauna. Y el lago Nakuru se vuelve rosa con miles de flamencos.
En Tanzania, al cráter del Ngorongoro se baja al amanecer, en busca del rinoceronte negro. Por el Serengueti son dos días de pistas siguiendo a los cinco grandes. En Sudáfrica, en el Kruger se sale de madrugada y se duerme dentro del parque, en sus campamentos.
Botsuana suma el río. En Chobe, la fauna se mira primero desde un bote y luego desde el vehículo abierto. En Khwai hay salidas de día y al caer la noche, y caminar es opcional.
Costa Rica cambia la sabana por la selva y el agua. Desde un barco se ven los cocodrilos del río Tárcoles, y los canales de Tortuguero se recorren en barca. En la costa caribeña, las tortugas marinas salen a desovar.
En un safari en silla de ruedas no tienes que pensar en cómo subir al vehículo: es adaptado. Lo que vemos contigo antes de reservar es el ritmo, cuántas horas de pista te van bien, también si caminas con dificultad. La salida, al amanecer, al atardecer o las dos, la eliges tú.
La fauna sigue lejos de la sabana. En la Senda del Oso, en Asturias, las osas de Proaza bajan a comer al mediodía. En Puerto Madryn, las ballenas se miran desde el barco, y en Chengdu, los pandas gigantes, entre bambú.
Empieza por el animal que más ganas tienes de ver, y el viaje se organiza a su alrededor.


Recorre en 4x4 las llanuras del Mara en busca de leones, leopardos, rinocerontes, elefantes y búfalos, con amaneceres en plena sabana y un picnic entre la fauna.

Recorre en vehículo llanuras y pantanos hasta elefantes, leones, búfalos y jirafas, con la silueta del Kilimanjaro de fondo, sobre todo al atardecer.

Miles de flamencos tiñen de rosa las aguas poco profundas. Sigue los senderos y los puntos de observación, busca cientos de especies de aves y haz un picnic en la orilla.
Navega unas horas en barca hasta los hipopótamos y, en Crescent Island, una isla sin depredadores, camina junto a jirafas, cebras y antílopes.
Leones, jirafas y rinocerontes en libertad a pocos kilómetros del centro, con los rascacielos dibujados en el horizonte. Un safari corto para empezar.
Da de comer a las jirafas de Rothschild desde una plataforma elevada y mira a las crías de elefante tomar el biberón y jugar en pozas de barro.

Recorre la sabana del Kruger en vehículo en busca de grandes felinos y de los Big Five. Salidas de madrugada y noches en los campamentos del propio parque.

Sigue a la fauna de cerca al amanecer y al atardecer, en vehículo abierto, y cena al aire libre en un boma tradicional, bajo el cielo africano.

Recorre la península por carreteras junto al mar hasta el Cabo de Buena Esperanza, acércate a la Isla de las Focas y termina ante los pingüinos de Boulders.
Sal de la ciudad para hacer un safari y visitar centros de recuperación de fauna, con elefantes, rinocerontes y jirafas de cerca. Un plan para ir en familia.

Dos días por las pistas tras los cinco grandes, con paradas en charcas de hipopótamos y cocodrilos del Nilo. Al caer la tarde, otra salida con la fauna despertando.

Bajada al cráter con la primera luz para buscar al rinoceronte negro y ver leones junto al río Munge, con picnic frente a un pantano de hipopótamos.

Camina por la sabana del Serengueti junto a un ranger, mirando la naturaleza de cerca, y cierra la jornada con una hoguera al atardecer.

Busca perezosos por senderos de selva cerca del volcán, recorre en barca los canales de Tortuguero y baja en balsa por el río Sarapiquí.

Presencia el desove de las tortugas marinas en la costa caribeña y visita un centro que las protege, para conocer su ciclo de vida.

Pasea con guía por una reserva de bosque nuboso entre neblina, plantas y aves propias de Monteverde, a un ritmo tranquilo.
Mira cocodrilos y aves desde un barco por el río Tárcoles, recorre Manuel Antonio, donde la selva llega al mar, y busca guacamayos rojos en Carara.
Haz snorkel en el arrecife de Cahuita, navega en bote por los humedales de El Viejo y camina por el paisaje volcánico de Las Pailas.

Recorre la comunidad de Khwai en vehículo abierto, con salidas de día y también al caer la noche para acercarte a su fauna. Caminar en safari es opcional.

Sigue en vehículo abierto la fauna de Savuti y haz una parada en las colinas de Gubatsa para ver sus antiguas pinturas rupestres.

Mira la fauna de Chobe desde el río, en bote, y después recorre el parque por tierra en vehículo abierto.
Sigue las aves de Chobe a lo largo del río y por los caminos, con las explicaciones de los guías y unos prismáticos para no perder detalle.
Andorra
Una mañana sobre la nieve en un trineo tirado por perros husky, por senderos de Canillo y Grau Roig, con el ritmo y la energía de los perros entre montañas.
Ver destino: AndorraEslovenia
Pasea entre pastos y cuadras de la histórica yeguada donde nacieron los lipizzanos, en el Karst, y conoce una tradición ecuestre que sigue viva.
Ver destino: EsloveniaEspaña
La Senda del Oso, con las osas de Proaza bajando a comer al mediodía, un llagar donde nace la sidra y el arte rupestre de Tito Bustillo.
Ver destino: EspañaFinlandia
Recorre paisajes nevados en un trineo tirado por renos o por huskies, con el sonido de los patines como única compañía. Al terminar, bebida caliente y repostería finlandesa.
Ver destino: FinlandiaIslandia
Zarpa hacia las aguas del Atlántico norte desde Reikiavik, Akureyri o Húsavík y busca ballenas en libertad, con el mar abierto y la costa de fondo.
Ver destino: IslandiaNoruega
Pasea en trineo tirado por renos, dales de comer y almuerza junto al fuego entre cantos joik. Después, conoce a los huskies en un criadero, lejos de los grandes grupos.
Ver destino: NoruegaArgentina
Navega por la costa de Puerto Madryn y mira de cerca a las ballenas en su entorno natural, una cita muy conocida del sur argentino.
Ver destino: ArgentinaCanadá
Sal en barco por la desembocadura del San Lorenzo a buscar ballenas, pasea por Tadoussac y mira las belugas desde la orilla de la bahía de Sainte-Marguerite.
Ver destino: CanadáColombia
Pasa una jornada de sol y mar en El Rodadero y sumérgete en el Parque Tayrona para ver de cerca la variedad de especies marinas.
Ver destino: ColombiaCuba
Entra al agua en el delfinario de Varadero y convive con los delfines junto a personal especializado. Un plan para hacer en pareja o en familia.
Ver destino: CubaEcuador
Ponte las gafas y nada con leones marinos y tortugas en playas de agua cristalina, con paradas en los miradores del Cerro Tijeretas y la Playa Mann.
Ver destino: EcuadorMéxico
Nada junto a los delfines, muy cerca de ellos, en una instalación de la Riviera Maya. Una vivencia emotiva para disfrutar en familia y a cualquier edad.
Ver destino: MéxicoPerú
Sal en lancha por la costa de Paracas y acércate a las Islas Ballestas, refugio de fauna marina, con acantilados y rocas modeladas por el mar.
Ver destino: PerúEmiratos Árabes Unidos
Camina por un túnel de cristal en el acuario del Dubai Mall, rodeado de tiburones, rayas y otras especies marinas.
Ver destino: Emiratos Árabes UnidosChina
Observa de cerca a los pandas gigantes entre bambú y jardines en Chengdu, o visita la Casa de los Pandas en Pekín, en una jornada pausada.
Ver destino: ChinaTailandia
Pasa una mañana cerca de elefantes en un santuario ético, recorre una granja de orquídeas y conoce las tradiciones de una comunidad Karen.
Ver destino: Tailandia