
Sultanahmet: Santa Sofía y Mezquita Azul
Recorre el corazón del Estambul antiguo entre Santa Sofía, la Mezquita Azul y la plaza del Hipódromo, con siglos de historia bizantina y otomana a cada paso.

Turismo accesible en Turquía
Entre dos continentes, a orillas del Bósforo
Turquía empieza en Estambul, una ciudad con un pie en Europa y otro en Asia. En Sultanahmet, las cúpulas de Santa Sofía y los azulejos de la Mezquita Azul te llevan siglos atrás. El palacio de Topkapi enseña la opulencia en la que vivían los sultanes otomanos.
Un vehículo adaptado te lleva de visita en visita. Llegas hasta el Gran Bazar, un laberinto de cerámica, lámparas y textiles, y hasta el Bazar de las Especias, donde los aromas llegan antes que los puestos. Para bajar el ritmo, hay un mirador: desde la colina de Pierre Loti, el día se apaga sobre la ciudad.
Y el Bósforo, siempre cerca. Cruza de un continente a otro en ferry hasta Üsküdar y toma un té turco frente a la Torre de la Doncella. También puedes cenar a bordo de un barco con las luces de las dos orillas en el agua. A la hora de comer, déjate llevar por los kebabs y los dulces turcos, que van mucho más allá de su fama. ¿Con qué orilla empezamos?

Empieza por Sultanahmet: Santa Sofía, la Mezquita Azul y el Hipódromo, y la Cisterna Basílica si te sobra tiempo. Otro día, el palacio de Topkapi y la mezquita de Solimán el Magnífico, para ver cómo vivían los sultanes y quedarte un rato en silencio.
Dedica una mañana a los mercados: el Gran Bazar, con sus lámparas y su cerámica, y el Bazar de las Especias, donde mandan los aromas. Después, los mosaicos bizantinos de la iglesia de San Salvador de Cora y el atardecer desde la colina de Pierre Loti.
El agua pide su día. Sube a un barco por el Bósforo y mira pasar palacios y mezquitas, o cruza en ferry a Üsküdar y toma un té frente a la Torre de la Doncella. Por la noche, cena a bordo con espectáculo y las luces de la ciudad en el agua. Y ya en la orilla asiática, un paseo por el animado barrio de Kadıköy. Cuando toque comer, kebabs y dulces turcos en cualquier restaurante o cafetería.

Recorre el corazón del Estambul antiguo entre Santa Sofía, la Mezquita Azul y la plaza del Hipódromo, con siglos de historia bizantina y otomana a cada paso.

Visita el antiguo palacio de los sultanes otomanos, por fuera y por muchas de sus salas, y asómate a la opulencia y a la vida de la corte.

Haz una parada sin prisas en una de las grandes mezquitas de la ciudad y mira con calma su arquitectura monumental y la serenidad del espacio de oración.

Cruza el bullicio del Gran Bazar, mira los mosaicos bizantinos de Cora y llega a la colina de Pierre Loti para ver el atardecer.
Pasea por un gran mercado cubierto, entre puestos de cerámica, textiles, lámparas y artesanía para llevarte de recuerdo.
Dedica una mañana a los puestos de especias, dulces y productos típicos de uno de los mercados más tradicionales de la ciudad, y deja que te guíen los aromas.
Recorre la cocina de Estambul, de los kebabs a los dulces turcos, probando platos locales en restaurantes y cafeterías.
Navega por el estrecho que separa Europa de Asia, mira desfilar palacios y mezquitas desde cubierta, como la de Ortaköy, y cruza hasta la fortaleza de Anatolia.
Sal de noche a navegar con cena y espectáculo a bordo, mientras las luces de la ciudad se reflejan en el agua a ambas orillas.
Cruza el Bósforo en un ferry de línea hasta Üsküdar y pasea junto a la Torre de la Doncella mientras el día se apaga sobre el estrecho.
Pasea por el Hipódromo y entra en Santa Sofía, donde se mezclan siglos de historia bizantina y otomana. Mira los azulejos de la Mezquita Azul y detente en las plazas, las cúpulas y los mosaicos que dejaron los imperios.
Recorre las salas del palacio de Topkapi y mira la opulencia en la que vivieron los sultanes otomanos. Después, entra en la mezquita de Solimán el Magnífico y quédate un rato en su espacio de oración, sin prisas.
Piérdete entre las tiendas del Gran Bazar, con sus colores, sus especias y su artesanía, y sigue por los mercados y las calles de los barrios con vida local. Para bajar el ritmo, termina en el mirador de Pierre Loti.
Mira las fortalezas que custodian el estrecho, pasea por Ortaköy y Bebek y cruza de Europa a Asia por el agua. Deja el crucero para el atardecer, cuando las vistas se vuelven más serenas.
Cruza en ferry hasta la orilla asiática y pasea frente a la Torre de la Doncella. Pide un té turco en las escaleras frente al mar y mira cómo cae el sol sobre el Bósforo.
Prueba kebabs y dulces turcos y fíjate en lo que hay detrás: sabores que vienen del pasado nómada de Asia Central, de Oriente Medio y del Mediterráneo. Esta cocina llega mucho más lejos que el kebab.
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Estambul se recorre mejor en primavera y en otoño, de abril a mayo y de septiembre a octubre. El clima es más suave, el atardecer sobre el Bósforo se disfruta en cubierta sin agobios y hay menos multitudes en los bazares y los templos. En verano aprieta el calor.
Sí, aunque depende de cada lugar. En Estambul, lo más sencillo es moverte en vehículo adaptado entre Sultanahmet, los mercados y las orillas del Bósforo. Lo que pide más preparación es el laberinto del Gran Bazar, las muchas salas del palacio de Topkapi y subir a un barco o a un ferry. Cuéntanos cómo te mueves y ajustamos cada plan.
Empieza por Sultanahmet, con Santa Sofía, la Mezquita Azul y el Hipódromo. Sigue por el palacio de Topkapi y la mezquita de Solimán el Magnífico. Pasea por el Gran Bazar y el Bazar de las Especias, y reserva un atardecer para el Bósforo o para la colina de Pierre Loti.
En primavera, de abril a mayo, y en otoño, de septiembre a octubre. El clima es más suave y te ahorras el calor intenso del verano y las multitudes de turistas.
Cruzar de Europa a Asia sin salir de la ciudad. Hay paseos en barco para ver palacios y mezquitas, como la de Ortaköy. Hay un ferry de línea al atardecer hasta Üsküdar, junto a la Torre de la Doncella. Y hay una cena con espectáculo a bordo, con las luces de las dos orillas en el agua.
Mucho más que kebabs. La cocina turca mezcla tradiciones del pasado nómada de Asia Central con influencias de Oriente Medio y del Mediterráneo. Prueba los kebabs y los dulces turcos en restaurantes y cafeterías, y deja una mañana para el Bazar de las Especias.
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