
Dubrovnik, la Ciudad Antigua
Recorre a pie la ciudad amurallada, del Stradun al Palacio del Rector, con paradas en San Blas, el Palacio Sponza, la catedral y el Puerto Viejo.

Turismo accesible en Croacia
Viaja en el tiempo entre murallas de piedra y mar Adriático
Croacia es un país de paisajes alucinantes. Arquitectura y naturaleza se fusionan de una forma única, con la que viajarás constantemente en el tiempo y que refleja la mixtura entre la cultura oriental y la occidental, presente en todo su territorio.
Descubre Zagreb, la capital, con su arquitectura austrohúngara, rodeada por una campiña, o recorre la Ciudad Antigua en Dubrovnik, mientras disfrutas de una vista inmejorable al mar Adriático.
En algunas localidades aledañas a las principales ciudades podrás incluso bucear en cuevas o salir a cabalgar. ¿Qué esperas para tachar este destino de tu lista de pendientes?
Croacia es un destino que todavía no hemos recorrido con viajeros, y su accesibilidad la vemos contigo, plan a plan.

Empieza por Dubrovnik a pie: recorre el Stradun hasta el Palacio del Rector, con paradas en San Blas, el Palacio Sponza, la catedral y el Puerto Viejo. Otro día, sube al mirador del monte Srđ y mira desde arriba los tejados y la costa.
Muy cerca, Cavtat es un pueblo medieval pequeño para pasear sin prisa y terminar junto al mar.
En Split, entra en el palacio de Diocleciano, del Peristilo al templo de Júpiter, y remata el paseo en la Riva. A un rato, Trogir guarda en pocas calles de piedra su catedral, la logia y la fortaleza que vigila el puerto.
Zadar se escucha: al caer la tarde, las olas hacen sonar el órgano marino y se enciende el Saludo al Sol. Por la mañana, recorre el foro romano y la iglesia de San Donato, o entra en el Museo del Vidrio Antiguo. Al lado está Nin, pequeña y llena de historia.
En Plitvice, mira la Gran Cascada desde el mirador más conocido del parque y recorre en tren panorámico los lagos superiores.
Las calles de piedra y las cuestas de Dubrovnik piden más preparación que otros planes.

Recorre a pie la ciudad amurallada, del Stradun al Palacio del Rector, con paradas en San Blas, el Palacio Sponza, la catedral y el Puerto Viejo.

Sube al mirador del monte Srđ y mira Dubrovnik desde arriba: los tejados del casco antiguo, las murallas y la línea de la costa.

Pasea por el pequeño pueblo medieval de Cavtat, cerca de Dubrovnik, y termina con un paseo tranquilo a la orilla del Adriático.

Entra en el palacio romano que late en el centro de Split, del Peristilo al templo de Júpiter y la catedral, y termina junto al mar en la Riva.
Recorre las calles de piedra de Trogir y descubre su catedral, el palacio del Duque, la logia y la fortaleza que vigila el puerto.
Escucha cómo las olas hacen sonar el órgano marino en el paseo de Zadar y quédate hasta que se encienda el círculo de luz del Saludo al Sol.
Recorre el foro romano, la iglesia de San Donato y la catedral de Santa Anastasia, y mira de cerca el vidrio antiguo en un palacio frente al puerto.
Mira la Gran Cascada desde el mirador más conocido del parque y recorre en tren panorámico los lagos superiores, entre agua turquesa y bosque.
Mira cómo el río Krka cae en escalones entre vegetación y refréscate con la brisa de las cascadas, en un parque nacional a un paso de la costa.
Recorre la Ciudad Alta entre calles empedradas, escucha el cañón del mediodía en la torre Lotrščak y baja a los puestos rojos del mercado de Dolac.
Sube por callejuelas hasta la iglesia de Santa Eufemia, que domina la península, y baja al puerto a ver las barcas con la luz de la tarde.
Mira de cerca la Arena, uno de los anfiteatros romanos mejor conservados, y pasea por Pula entre arcos, templos y plazas con terrazas.
Zadar mira al mar con calma. Escucha el órgano marino, que toca con las olas, y sigue hasta el Saludo al Sol, un círculo de cristal que se enciende al caer la tarde junto al agua.
En Istria, Motovun corona una colina entre bosques de robles. Sube a sus murallas, mira el valle, prueba la trufa en un restaurante del pueblo y acompáñala con un vino de la zona.
Quiero organizar mi viaje (se abre en una pestaña nueva)
El Radar Accesible reúne lo que sabemos de la accesibilidad de cada destino.
La mejor época para viajar a Croacia son la primavera y el principio del otoño. El clima es templado, la luz es suave y las ciudades de piedra se recorren con calma. En verano llegan el mar tibio, los días largos y mucha gente.
Depende. Croacia es un destino que todavía no hemos recorrido con viajeros, así que su accesibilidad la vemos contigo, plan a plan.
Lo que sí sabemos es que Dubrovnik y otras ciudades de la costa tienen calles de piedra y cuestas. Son planes que piden más preparación.
En primavera y a principios de otoño, cuando hace templado y la luz es suave. En verano la costa se llena de gente y de calor, pero el mar está tibio. En invierno, Zagreb se llena de luces de Adviento, aunque hace frío.
Zagreb y su Ciudad Alta, la Ciudad Antigua de Dubrovnik, el palacio de Diocleciano en Split, los lagos de Plitvice cayendo en cascadas y las cascadas de Krka. En Istria, Rovinj y la Arena de Pula. Y en la costa, Zadar y su órgano marino.
La Ciudad Antigua con el Stradun, el puerto viejo y las murallas, desde las que se ve el Adriático y los tejados naranjas. También el monte Srđ, con las mejores vistas al atardecer.
Las murallas se suben por escaleras y las calles son de piedra pulida.
Cuando sepas que quieres viajar, empieza por aquí. Si aún te estás informando, sigue explorando: esta web está hecha para resolver tus dudas.
Te atiende Noa, nuestra asistente virtual: te escucha, te hace unas preguntas y te reserva una llamada con una persona de nuestro equipo. ¿Quién es Noa?