
Palacio del Parlamento por dentro
Recorre los salones y las enormes dependencias de este gigante arquitectónico del centro de Bucarest. Conviene reservar la visita con antelación.

Turismo accesible en Rumanía
Castillos entre montañas y una capital que se reinventa
Si eres de quienes saben ver el potencial de un destino sin fijarse en su popularidad, Rumanía debe estar en tu lista de próximos viajes.
Y lo mejor es que hay mucho que recorrer en silla de ruedas, y merece la pena. Porque si bien Rumanía es un país humilde a nivel económico, su riqueza cultural será algo difícil de olvidar. Podrás conocer su historia a través de visitas a sus monumentos y museos, como el Palacio del Parlamento, que se recorre por dentro, salón a salón.
Anímate a conocer el misterio que guardan algunas ciudades medievales perdidas del mundo, a descubrir los intrigantes castillos escondidos en las montañas rumanas. Relájate entre los bosques y praderas que componen este maravilloso lugar y vive en primera persona la mezcla de cultura romana, germánica y húngara que se da en Transilvania.
Por último, no puedes perderte Bucarest, una ciudad rejuvenecida. Es un destino ideal para una escapada de fin de semana si dispones de poco tiempo, con grandes parques para pasear, como Cișmigiu, y rincones tranquilos donde descansar un rato. Te recomendamos aprovechar para visitar los castillos que se alcanzan en una excursión desde la ciudad, entre ellos, ¡el famoso castillo del Conde Drácula!
¿Qué dices? ¿Hacemos de Rumanía tu próxima aventura accesible?

Empieza Bucarest por lo grande: el Palacio del Parlamento, un gigante que se recorre por dentro, salón a salón (reserva la visita con antelación). En el mismo edificio, el Museo Nacional de Arte Contemporáneo reúne exposiciones para todos los gustos.
¿Prefieres aire libre? Dedica una jornada al parque Herăstrău, entre esculturas, el Jardín Japonés y un museo al aire libre con edificios de distintas épocas. Otro rato, pasea por Cișmigiu, cruza sus puentes y descansa en la Rotonda de los Escritores.
Mira el Arco del Triunfo desde distintos puntos, entra en la Catedral Patriarcal y camina por sus jardines. Y si te sobra un día, apúntate una excursión al castillo del Conde Drácula.

Recorre los salones y las enormes dependencias de este gigante arquitectónico del centro de Bucarest. Conviene reservar la visita con antelación.

Pasea por las exposiciones variadas del Museo Nacional de Arte Contemporáneo, dentro del Palacio del Parlamento, y une arte actual y arquitectura monumental en una misma visita.

Contempla desde distintos puntos este monumento levantado en homenaje a la historia militar rumana, uno de los símbolos de la capital.

Pasa una jornada entre esculturas, el Jardín Japonés y un museo al aire libre con edificios de distintas épocas que reflejan la historia rumana.
Pasea por el mayor parque público del centro, con sus puentes y buenas vistas, y descansa un rato en la Rotonda de los Escritores.
Visita este monumento histórico del siglo XVII y pasea por los terrenos que lo rodean, abiertos al público, entre historia y tradición religiosa.
Recorre los salones y las enormes dependencias de este gigante del centro de Bucarest, y reserva la visita con antelación. Dentro, el Museo Nacional de Arte Contemporáneo reúne exposiciones variadas, para unir arte actual y arquitectura monumental en una misma visita.
Pasa una jornada entre esculturas y el Jardín Japonés. Sigue por el museo al aire libre, donde los edificios de distintas épocas y los senderos exteriores recorren la historia rumana.
Cruza sus puentes, mira las vistas y descansa en la Rotonda de los Escritores, un rincón tranquilo en pleno centro de Bucarest. Es el mayor parque público de esa zona de la ciudad.
Contempla el Arco del Triunfo desde distintos puntos, levantado en homenaje a la historia militar rumana, y pasea entre la arquitectura de la capital. Entra en la Catedral Patriarcal y recorre sus jardines, abiertos al público.
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Rumanía se disfruta mejor en primavera y a comienzos de otoño. Entonces el tiempo invita a pasear por los parques de Bucarest y a subir a los castillos de las montañas. En verano aprieta el calor, y en invierno hace frío, sobre todo en Transilvania.
Sí, aunque depende de adónde vayas. Lo más fácil de organizar es Bucarest, con sus grandes parques y las visitas al Palacio del Parlamento y a sus museos. Los castillos entre montañas y las ciudades medievales piden más preparación: cuéntanos cómo te mueves y vemos qué encaja contigo.
Empieza por el Palacio del Parlamento, que se visita por dentro y alberga el Museo Nacional de Arte Contemporáneo; conviene reservar con antelación. Sigue con el Arco del Triunfo, el parque Herăstrău con su Jardín Japonés y su museo al aire libre, el parque Cișmigiu y la Catedral Patriarcal.
Un fin de semana da para lo esencial: el Palacio del Parlamento y su museo un día, y los parques y el Arco del Triunfo otro. Si tienes más tiempo, suma una excursión a los castillos, como el del Conde Drácula.
Transilvania, con su mezcla de cultura romana, germánica y húngara, sus ciudades medievales y sus castillos escondidos en las montañas, entre ellos el del Conde Drácula. Los bosques y las praderas completan el viaje.
En primavera y a comienzos de otoño, con tiempo templado para pasear por Bucarest y subir a los castillos. En verano hace mucho calor y en invierno, frío, sobre todo en las montañas de Transilvania.
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