
Ruta de bodegas de Colchagua
Recorre bodegas entre colinas de viñedos y prueba el vino chileno, con el Carmenère como protagonista. De paso, la gastronomía, el diseño, el arte y la naturaleza del valle.

Turismo accesible en Chile
Un destino enmarcado por el océano Pacífico
No te dejes engañar por la extensión alargada de este país austral; pues Chile es mucho más que el borde occidental de América Latina.
En sus más de cuatro mil kilómetros de costa del océano Pacífico, el paisaje va mutando progresivamente y ofrece a quienes lo visitan experiencias de lo más variadas. Poco tienen que ver las aguas templadas del norte del país con las playas lacustres del sur, rodeadas de bosques e ideales para hacer paseos náuticos. Si lo que buscas es un punto intermedio entre vida urbana y relax, visita Santiago, capital nacional ubicada en la zona central del territorio.
Explora los sabores de la gastronomía local y los alimentos propios de la región; conoce las tradiciones y costumbres de sus culturas originarias; disfruta de un día tranquilo de playa o déjate sorprender por la vida nocturna de la ciudad-valle rodeada de montañas.
En el valle de Colchagua, la ruta de bodegas entre colinas de viñedos termina con un almuerzo a la brasa en Apalta, y te ayudamos a que puedas vivirla a tu ritmo.

Empieza por Santiago y deja que la ciudad-valle te lleve: los sabores de la gastronomía local, un paseo con las montañas de fondo y, al caer la noche, su vida nocturna. Otro día, sal hacia el valle de Colchagua y recorre bodegas entre colinas cubiertas de viñedos, con el Carmenère como protagonista. ¿Y para cerrar la jornada? Un almuerzo a la brasa en Apalta, con viñedos alrededor, y tiempo para quedarte en la mesa sin prisa.
Si te llama el agua, el sur tiene playas de lago entre bosques, ideales para un paseo náutico. Y para entender Chile a través de su tierra, prueba un Carmenère y compáralo con un Malbec: dos historias distintas con una misma esencia. Entre plan y plan caben las tradiciones y costumbres de las culturas originarias, y un día de playa para descansar.

Recorre bodegas entre colinas de viñedos y prueba el vino chileno, con el Carmenère como protagonista. De paso, la gastronomía, el diseño, el arte y la naturaleza del valle.

Almuerza en Apalta con viñedos alrededor, con cocina a la brasa para cerrar la visita a una bodega del valle y saborear la tierra en la mesa.
Santiago, en la zona central, es una ciudad-valle rodeada de montañas, con ritmo urbano y tiempo para relajarte. Prueba los sabores de la gastronomía local y sal a conocer su vida nocturna.
Colchagua son colinas suaves cubiertas de viñedos. Recorre sus bodegas, mira la arquitectura contemporánea y prueba el vino chileno con buena mesa, diseño, arte y naturaleza alrededor. Cierra con un almuerzo a la brasa en Apalta y quédate un rato con la copa en la mano, sin prisa.
Prueba el Carmenère y entiende Chile a través de su tierra y de la gente que la trabaja. Compáralo con un Malbec: son dos historias distintas con una misma esencia, la relación entre el territorio, las personas y el vino.
Al sur, las playas son de lago y están rodeadas de bosques. Sal a navegar en un paseo náutico y deja que el paisaje haga el resto.
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Chile es tan largo que cambia con la zona, y sus estaciones son las del hemisferio sur. Santiago y Colchagua lucen en primavera y en otoño, cuando llega la vendimia. El sur de lagos y bosques se disfruta mejor en verano.
Sí, aunque depende de la zona y del plan. Una ruta de bodegas y un almuerzo entre viñedos en el valle de Colchagua se plantean con calma; lo que pide más preparación son los paseos náuticos y los entornos de bosque del sur.
Chile es muy largo y cambia según la zona. Pasea por Santiago, una ciudad-valle rodeada de montañas, con su gastronomía y su vida nocturna; recorre las bodegas del valle de Colchagua entre viñedos; y, en el sur, sal a navegar por playas de lago rodeadas de bosques.
Depende de dónde vayas. Santiago y Colchagua se disfrutan en primavera y en otoño, con tiempo templado y la vendimia entre marzo y abril. El sur de lagos y bosques va mejor en verano. Recuerda que las estaciones son las del hemisferio sur.
Recorrer bodegas entre colinas cubiertas de viñedos y probar el vino chileno, con el Carmenère como protagonista. La visita puede cerrarse con un almuerzo a la brasa en Apalta, rodeado de viñedos, para saborear la tierra en la mesa.
Sí. Partimos de lo que quieres vivir, de unas bodegas en Colchagua a unos días en Santiago, y lo vamos construyendo contigo. Si te apetece, lo ampliamos con el sur de lagos y bosques. Cuéntanos cómo te mueves y empezamos por ahí.
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